El perrito Alegría


La perrita Canelita fue asistida por el veterinario para poder dar a luz a sus cuatros cachorritos.

Los dos primeros eran canela, el tercero canela con manchas blancas y el último totalmente blanco con unas de sus orejas canela. Eran unos cachorros preciosos, con ganas de acercarse a su mama y mamar la rica leche de sus tetillas.

De pronto Canela aparto de su lado al cachorrito blanco con la oreja Canela, no lo reconocía como suyo, el veterinario lo cogió y observo que el cachorrito tenía el leporino, por ello no podía cerrar su hocico.

El veterinario cogió una pequeña jeringa y cada día alimentaba al pequeño. El pequeño perrito consiguió comer sólo, con comida envasada que le compraba el veterinario.

Un día el veterinario puso un anuncio en el periódico local por si alguien deseaba adoptar al pequeño cachorrito. Vinieron muchas personas, pero ninguna adoptó al pequeño, todos los demás cachorritos si fueron adoptados, pero él no.

El veterinario apenado no sabia que hacer con el pequeño perrito. Una tarde llego una señora anciana con su nieto, deseaba regalarle un perrito en su cumpleaños y querían ver el perrito. El cachorrito al ver al niño empezó a dar pequeños ladridos de alegría, el niño sin pensarlo dos veces se fue hacia el y lo abrazó fuertemente diciendo: “mi perrito lindo, mi perrito precioso”. La abuela sonreía al ver a su nieto tan feliz.

El veterinario observó que el niño tenía la misma deformidad que el cachorro, el labio leporino.

El niño preguntó el precio, el veterinario le dijo que no tenía precio, se lo regalaba, pero el niño insistió, un perrito tan lindo como este no puede ser gratis, dígame ¿cuánto es, por favor?

El veterinario meditó unos segundos, bien dijo: su precio es de un euro. La abuela saco el euro para dárselo, pero el niño le dijo a su abuela: ¡no abuela! el euro se lo daré yo del dinero que he juntado en mi hucha.

La abuela aceptó y decidió que ella compraría un mullido cesto para que pudiese dormir el perrito al que su nieto había puesto por nombre “Alegría”.

El niño salió con su abuela y su perrito

en brazos loco de contento, Para él su perrito era el más bonito y maravilloso del mundo.

Siempre encontraremos alguien que nos quiera a pesar de nuestros defectos.

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Acerca de El Taller de la Serenidad "Locus Serenitatis"

Aprendiz de todo y maestra de nada en constante evolución. Aprendo, practico y comparto. Conocerse a sí mismo es el mayor saber. Galileo Galilei
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3 respuestas a El perrito Alegría

  1. Catalina dijo:

    Que linda historia un final feliz eso es amor

    Me gusta

Muchas gracias por su aportación. Un cordial saludo

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