Reflexión al evangelio de S. Lucas, 7, 35-40- Ciclo C, XI del T. Ordinario


En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo: «Si éste fuera profeta, sabría quién es esta mujer que lo está tocando y lo que es: una pecadora». Jesús tomó la palabra y le dijo: «Simón, tengo algo que decirte». Él respondió: «Dímelo, maestro». Jesús le dijo: «Un prestamista tenía dos deudores; uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más?» Simón contestó: «Supongo que aquel a quien le perdonó más». Jesús le dijo: «Has juzgado rectamente». Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama». Y a ella le dijo: «Tus pecados están perdonados». Los demás convidados empezaron a decir entre si: «¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?» Pero Jesús dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado, vete en paz». Palabra del Señor

buena-noticia

Hoy el evangelista Lucas nos trae un evangelio realmente precioso y que nos debería hacer reflexionar a cada uno de nosotros de forma, particular y comunitariamente.

Jesús está comiendo en casa de un fariseo llamado  Simón. En la casa entra una mujer que ha debido vencer todos los obstáculos para poder encontrarse cara a cara con el Maestro. La mujer, se arroja a los pies de Jesús y con sus lágrimas enjuga sus pies. Todos reconocen a la mujer, es una prostituta. Se quedan perplejos ante la actitud de Jesús, que en lugar de echarla, condenarla o juzgarla, simplemente la perdona, la acoge y le devuelve la dignidad que todo ser humano debe tener.

Jesús, conoce los pensamientos de  Simón y la de los comensales que comparten la mesa. Les cuenta una parábola para que reflexionen y vean lo sucio de sus pensamientos y comportamiento. Al final Jesús le dice a la mujer: «Vete, tu fe te ha salvado y tus pecados han sido perdonados».

Qué haríamos nosotros ante una situación igual. ¿Juzgaríamos o perdonaríamos y acogeríamos?

¿Es realmente para nosotros la palabra de Dios un estimulo para trabajar por los más olvidados, desvalidos y marginados?

Muchos vivimos nuestra fe en comunidad, ¿Cómo es nuestra comunidad ante situaciones de marginalidad?  ¿Cómo se comporta ante personas que nos necesitan?

El evangelio de hoy debe abrirnos los oídos para que la palabra de Dios, entre sin ningún tipo de obstáculo y nos lleve a ser derrochadores de ternura y compasión.

¡Feliz semana, disfrútenla!

fin-semana.gif

Acerca de El Taller de la Serenidad "Locus Serenitatis"

Aprendiz de todo y maestra de nada en constante evolución. Aprendo, practico y comparto. Conocerse a sí mismo es el mayor saber. Galileo Galilei
Esta entrada fue publicada en QUE BUENA NOTICIA y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Muchas gracias por su aportación. Un cordial saludo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.