Los cuatro acuerdos Toltecas


El primero: es muy importante porque es el más difícil de cumplir. La palabra es el don que tenemos para expresarnos.

La palabra es una herramienta valiosa para crear, pero también herramienta de doble filo, sirve para expresar alabanzas, pero también para destruir.

Por ello, cuidemos lo que decimos, que lo salga de nuestra boca sea para bendecir, agradecer, compartir, alabar, sembrar, amar, porque nos ayudará a ser diferentes a los que la utilizan de forma errónea y estaremos cultivando la ternura en la humanidad.

Recuerda este refrán: “Poderosa herramienta es doña palabra”

El segundo: nos avisa de que no nos tomemos las cosas de forma personal, pase lo que pase a nuestro alrededor.

Todos tenemos opiniones distintas y queremos que respeten la nuestra, también nosotros debemos respetar las de los demás, pero a veces cuando estamos en desacuerdo se apodera de nosotros el recelo y la vanidad y queremos por fuerza imponer o que todos opinen como nosotros, esto nos lleva a pensar que están en nuestra contra, que no nos respetan.

Debemos aprender a encajar las cosas, no vivas enfadado con el mundo, ni contigo, confía en ti y quiérete.

Recuerda este refrán: “Tú eres el arquitecto de tu propia vida”

El tercero: Aprendamos a no suponer, a no imaginar lo que no es, muchas veces soñamos y cuando despertamos nos pegamos el trompazo, porque lo que hemos soñado era totalmente irreal.

Creemos que conocemos a los demás perfectamente y cuando descubrimos que no es como pensábamos nos venimos abajo, queremos que las otras personas que nos rodean adivinen nuestros pensamientos y si no es así hacemos un problema donde realmente no lo hay.

Seamos claros en los pensamientos y en nuestras relaciones con los demás, aceptemos al otro como es y no como nosotros imaginamos que es. Seamos realistas también con nosotros mismos, conozcámonos lo mejor posible y aceptemos nuestras virtudes y defectos.

Recuerda este refrán:  Para ser feliz hace falta, sobre todo, estar conforme con uno mismo.

El cuarto: Este último está relacionado con los anteriores, intenta siempre hacer todo lo que puedas y de la mejor forma posible.

Pero ten presente las circunstancias no te saldrán las cosas igual si estas cansado o descansado, sano o enfermo, enfadado o feliz, si tu ánimo es óptimo o bajo.

Si te esfuerzas en hacer estos cuatro acuerdos, tu vida irá cambiando poco a poco, a veces harás más otras menos, pero acéptalo, no te hagas reproches, sólo sigue adelante, no te rindas.

Disfruta tu día a día, cuida tus relaciones, tu salud, tu trabajo y da gracias a Dios por todo lo que en tu vida sucede, porque eso es lo que te enriquece como persona.

Recuerda este refrán: Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo.

               Cuando yo me ayudo mi vida cambia.

Los cuatro acuerdos

Acerca de El Taller de la Serenidad "Locus Serenitatis"

Aprendiz de todo y maestra de nada en constante evolución. Aprendo, practico y comparto. Conocerse a sí mismo es el mayor saber. Galileo Galilei
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Muchas gracias por su aportación. Un cordial saludo

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