Relajación profunda


Vamos a tratar de liberar nuestra mente de preocupaciones, de regenerar nuestro interior. Disfrutando de una relajación profunda.

Como siempre busca un lugar tranquilo, donde nadie te moleste, ni te distraigan los ruidos. Pon luz tenue o una vela (procura que no haya peligro de incendio si se cae). Busca la postura más cómoda, ya sea sentada o tumbada, yo prefiero sentada (recuerda que el fin de la relajación no es dormir, sino dar serenidad a nuestro interior), la espalda siempre recta, pero sin forzar, las piernas rectas o recogidas, procura que la ropa sea cómoda.
Cerramos los ojos, empieza a respirar de forma tranquila y calmada, hazlo de forma natural, cada vez que espires tu cuerpo se irá relajando, déjate llevar por una respiración calmada, suave, sin ruidos, rítmica, de esta forma tu cuerpo se irá serenando cada vez más.
Ahora visualiza una imagen de tí mismo, estas bajando una escaleras, la bajas suavemente, lentamente, te sientes seguro, con una sensación de placer. Al llegar al final abres una puerta de color azul cielo, entras y quedas extasiado al ver un hermoso valle donde hay flores de hermoso colorido, te llega un olor agradable, suave, es una fragancia suave, fina, quedas gratamente sorprendid@. Te quitas los zapatos y caminas por la hierba fresca y mojada, tus píes lo nota, pero a tí te agrada esa sensación de libertad, de frialdad y agua que notas en tus plantas. Miras al infinito y observas como se unen el cielo y los distintos el verde de la hierba y el colorido de las flores. Sientes la libertad, el gozo, la alegría, te sientes bien. Estás respirando oxigeno limpio, notas como te aporta energía renovada, tus pulmones se ensanchan, se están limpiando.
Respiras aire puro, el viento fresco azota tu cara, notas la calidez del sol en tu cuerpo, te dejas envolver por el canto de los pájaros, por el murmullo del aire, estas conectad@con la creación, estas disfrutando de estos momentos.
Decides caminar, ve varios árboles con diferentes frutos, decides acercarte y coger uno, disfruta desde el primer mordisco de un intenso sabor, saboreas el fruto y sientes tu estómago agradecido por darle tan buen manjar.
Paseas, disfruta del entorno y ahora te sientas en un lugar que has elegido por que desde ahí divisas todo el valle, sientes tu cuerpo relajado, sereno, tranquilo, lleno de paz, tu mente esta libre, disfruta mirando al infinito y te dejas llevar por una respiración calmada. Dejas pasar el tiempo. Poco a poco vas notando tu cuerpo ligero, tu cuerpo parece unido al universo, sabes que no estas solo, el silencio interior unido al ruido exterior se unen formando una sinfonía musical.
Ante esta quietud tu cuerpo se hace más ligero, como si levitara, estas unid@ a la creación, a la armonía, al universo, estás unid@ al todo.
La desconexión de tu mente la está limpiando de energías negativas, tu cuerpo se está purificando en contacto con el silencio interior, tú te sientes energía, luz, paz, estabilidad, serenidad, equilibrio.
Toma consciencia de este nuevo estado, ahora eres energía positiva, luz purificadora, tienes estabilidad emocional, te sientes en equilibrio con el cosmos y todo tu cuerpo irradia paz.Es hora de regresar de volver al estado habitual, te levantas y vuelves. Subes las escaleras con toda la serenidad que has adquirido en estos momentos de sosiego, tu cuerpo sigue ligero,pero conforme vas subiendo los escalones vas notando tus piernas pesadas, cansadas, por fin hayas llegado arriba. Pero tu cuerpo esta lleno de todos los beneficios que has obtenido en estos momentos de equilibrio que has vivido.
Te haces consciente de tu respiración, esta vuelve a su ritmo habitual, toma conciencia de tu cuerpo tumbado sobre la cama o sentado, noto la ligereza del mismo, abro mis manos suavemente, muevo mis pies, voy abriendo los ojos sin forzar, sin prisa, y noto que estoy aquí y ahora.
Comentas con el grupo esta experiencia que hemos vivido.

india luz

Acerca de El Taller de la Serenidad "Locus Serenitatis"

Aprendiz de todo y maestra de nada en constante evolución. Aprendo, practico y comparto. Conocerse a sí mismo es el mayor saber. Galileo Galilei
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Muchas gracias por su aportación. Un cordial saludo

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