Estados de ánimo


Deberíamos caer en la cuenta de que nuestro estado de ánimo se nota en nuestro cuerpo, de forma especial en la salud cardiovascular.  Estudios realizados en diversas universidades médicas, de , nos demuestran que la depresión aumenta el riesgo de muerte por motivos cardiacos.

No quiere decir que estos estados de ánimo sean factores de riesgo cardiovascular, pero sí contribuyen a empeorar cardiopatías ya existentes como pueden ser: la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad, antecedentes de angina de pecho o infarto de miocardio, así como el sedentarismo.

Por lo tanto, debemos ser conscientes de que las emociones negativas contribuyen a desarrollar y empeorar la enfermedad cardiovascular, y esto lleva al aumento de muertes, que no se producirían si supiésemos gestionar nuestras emociones.

La ira mal controlada, y que no se sabe canalizar o exteriorizar adecuadamente, tiene un impacto negativo, de forma especial en las mujeres, porque se eleva la tensión arterial sistólica y diastólica mientras que las que saben canalizar o exteriorizarla de forma adecuada son menos propensas a subidas de tensión arterial.

¿Por qué las emociones negativas empeoran nuestra salud? Normalmente es porque se activa el sistema simpático y éste libera las hormonas del estrés (catecolaminas) y éstas aumentan la frecuencia cardiaca, estrechan los vasos arteriales y coronarios que pueden llegar a producir formación de trombos que repercutirían de forma negativa en nuestra salud, pudiendo incluso producir la muerte.

Muchas veces la muerte de un ser querido puede llevarnos a situaciones de estrés realmente peligrosa, (síndrome de Takotsubo).

Las emociones negativas pueden producirnos ataques de ansiedad,  palpitaciones, dolor u opresión en el pecho, dificultad para respirar e incluso perder el conocimiento.

Las personas que no saben canalizar sus enfados, deberían aprender a cambiar su estilo de vida, hacer ejercicio, llevar una dieta saludable, aprender técnicas de relajación y meditación yoga, taichí,  asistir a talleres de risoterapia, danzaterapia o  talleres para trabajar el autocontrol. Y otra solución para quien no quiera este tipo de terapia es buscar ayuda médica (muchas veces se combina ambas), pero si hay que tener presente que si tienes tratamiento médico aunque hagas actividades alternativas nunca debes dejar el tratamiento prescrito por el médico sin que este lo autorice.

 

 

Corazon-alegre1

 

Acerca de El Taller de la Serenidad "Locus Serenitatis"

Aprendiz de todo y maestra de nada en constante evolución. Aprendo, practico y comparto. Conocerse a sí mismo es el mayor saber. Galileo Galilei
Esta entrada fue publicada en CON MI MOCHILA AL HOMBRO y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Muchas gracias por su aportación. Un cordial saludo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .