Cicatrices de amor


Un niño en un día caluroso se tiró al rio para nadar y refrescarse,

su madre lo miraba desde a orilla, contenta de verlo nadar y chapotear en el agua,

de pronto un grito desgarrador salió de su garganta un hermoso cocodrilo nadaba en silencio hacia su pequeño hijo.

El niño sin perder la calma nadó hacia su mamá, ella sin dejar de pedir auxilio extendió sus brazos y cogió a su hijo por las mano, el cocodrilo agarro con su boca una de las piernas del pequeño.

La mamá tiraba con todas sus fuerzas y el cocodrilo también, un joven que había oído los gritos

se acercó con una escopeta y disparo varias veces hasta que el cocodrilo mal herido soltó al pequeño.

El pequeño perdió su pie, pero cuando en el hospital lo entrevistaban para la prensa, él enseñaba orgulloso las cicatrices que su madre con las uñas le había dejado en las manos.

-Gracias a la fuerza y al amor con que mamá tiraba de mí, hoy estoy aquí-.

Todos tenemos cicatrices, pero también hemos encontrado manos que nos ayudaron a salir. Quizás no hemos sido conscientes de ello.

CORAZON

Acerca de El Taller de la Serenidad "Locus Serenitatis"

Aprendiz de todo y maestra de nada en constante evolución. Aprendo, practico y comparto. Conocerse a sí mismo es el mayor saber. Galileo Galilei
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