Miércoles de Ceniza


Iniciamos un año más el camino cuaresmal durante el cual acompañaremos a Jesús durante su vida pública y su camino a la muerte y la resurrección. Empezaremos el miércoles de ceniza y terminaremos el jueves santo tras el santo oficio con el que celebraremos la última cena y el amor universal.
La Cuaresma son 40 días de preparación para la Pascua. La duración de cuarenta días proviene de varias referencias bíblicas y simboliza la prueba de Jesús al vivir durante 40 días en el desierto previos a su muerte y resurrección. También simboliza los 40 días que duró el diluvio, además de los 40 años de la marcha del pueblo Judío por el desierto y los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto. A lo largo de este tiempo somos llamados a reforzar nuestra fe mediante diversos actos de penitencia y reflexión. La Cuaresma tiene cinco (5) domingos más el Domingo de Ramos (seis en total), en cuyas lecturas los temas de la conversión, el pecado, la penitencia y el perdón, son dominantes. Pero, ¡ojo!, no es un tiempo triste, sino más bien meditativo y recogido. Es, por excelencia, el tiempo de conversión y penitencia del año litúrgico. Por eso, en la misa no cantaremos el “Gloria” al final del acto penitencial (excepto el jueves santo), ni el “Aleluya” antes del evangelio. El color litúrgico asociado a este período es el morado, asociado al duelo, la penitencia y el sacrificio a excepción del cuarto domingo que se usa el color rosa y el Domingo de Ramos en el que se usa el color rojo referido a la Pasión del Señor.
La Pascua tiene mucha relación con el calendario agrícola y el tiempo de renovación de la tierra. Para calcular su celebración se toman en cuenta el sol y la luna (sol de primavera y luna llena). En ese sentido, se debe buscar el primer domingo posterior a la primera luna llena de primavera. Una vez encontrada la Pascua, son contados cuarenta días hacia atrás para fijar el primer día de la cuaresma, es decir, el correspondiente al llamado «miércoles de ceniza».
Este tiempo es el tiempo de nuestra renovación, el tiempo en el que nuestro viejo yo acompañará a Jesús a la cruz para renacer de nuevo junto a él  el día de la Resurrección.
                       ¡Feliz cuaresma, feliz camino hacia la Resurrección!

 

cuaresma

Acerca de El Taller de la Serenidad "Locus Serenitatis"

Aprendiz de todo y maestra de nada en constante evolución. Aprendo, practico y comparto. Conocerse a sí mismo es el mayor saber. Galileo Galilei
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