Dar y recibir


Un leñador que llevaba muchos años cortando árboles, se caso con una mujer muy diferente a él. Ella era delicada y bondadosa.
El leñador estaba muy enamorado de su esposa y para que no le faltase nada se pasaba todo el día cortando árboles en el bosque, regresaba al atardecer contento de encontrarse con ella.
Vivieron juntos muchos años y tuvieron varios hijos. Los hijos al crecer se marcharon lejos del hogar familiar.
El marido seguía trabajando con el mismo entusiasmo y volvía al atardecer deseando ver a su esposa. En cambio ella estaba triste y decaída, llego un momento en que ni siquiera se levantaba de la cama.
El leñador no sabia que hacer, una noche comenzó a llorar desesperado: “No me dejes, por favor, ¡te necesito! ¡te amo!”
La mujer se emocionó. Es la primera vez que me lo dices. Después de irse nuestros hijos creí que mi vida no tenía sentido.
Desde ese día la mujer volvió a ser feliz, descubrió que su marido la necesitaba y amaba. Ella recibía lo mejor que alguien podía ofrecerle: su amor.
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Acerca de El Taller de la Serenidad "Locus Serenitatis"

Aprendiz de todo y maestra de nada en constante evolución. Aprendo, practico y comparto. Conocerse a sí mismo es el mayor saber. Galileo Galilei
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