A mi abuela Dolores


Antes de media noche a su ventana llamó
el silencio en su cuarto, susurros
que sin más, en invisibles surcos
poco a poco a su vera se postró.
Su último en la noche suspirar,
ya clama el cielo vacilante,
su alma acostada anhelante
esperando dormida su marcha.
Recuerdo su infantil y linda mirada,
sus mejillas ablandadas por el atrás,
su sonrisa de vida aún no anhelaba
y su mano y la mía cogidas por el amor.
Ya en el pasado queda…
que recuerdo es el que me abraza
en cada mudo llorar?
Miro a las estrellas buscando
mi vida, mi niña, mi alma
pero sigo y sigo vagando.
Dios ¿A dónde te la has llevado?
Pues… te has dejado el Amor,
que yo le tenía aún guardado.

Inmaculada Auxiliadora Ponce Ruinervo

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Acerca de El Taller de la Serenidad "Locus Serenitatis"

Aprendiz de todo y maestra de nada en constante evolución. Aprendo, practico y comparto. Conocerse a sí mismo es el mayor saber. Galileo Galilei
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