Ejercicio para bajar la ansiedad


Busca un lugar tranquilo, siéntate o acuéstate, elige la postura más cómoda, apagas la luz o la dejas muy tenue, empiezas a inspirar, siente tus pulmones llenos y ahora retienes unos segundos, expulsas lentamente por la nariz y vuelves a inspirar, en cada expiración vamos a ir aflojando poco a poco nuestro cuerpo.

Inspiras y expiras aflojando tu pierna derecha desde la punta del pie hasta la rodilla,

inspiras y expiras aflojando desde la rodilla hasta el muslo derecho,

ahora hacemos lo mismo con nuestra pierna izquierda.

En la próxima inspiración-expiración aflojamos toda la parte baja de nuestro vientre, los genitales,

ahora en esta expiración relajamos los glúteos o nalgas y todo el vientre,

con la siguiente expiración aflojamos nuestro estómago, la cintura, la cadera,

siguiendo el ritmo de inspiración-expiración relajamos nuestro pecho, nuestra espalda,

seguimos y relajamos nuestros hombros,

en esta expiración relajamos nuestro brazo derecho, desde la mano hasta el codo y desde el codo hasta el hombro,

hacemos la misma operación con nuestro brazo izquierdo,

ahora volvemos inspirar y en la expiración aflojamos nuestra garganta, el cuello,

inspiramos y expiramos y relajamos nuestra cara, la boca, la nariz, los ojos, los oídos, nuestro entrecejo, la frente, nuestra cara toda,

en la siguiente expiración aflojamos toda la cabeza.

No corras en ninguno de los ejercicios, tomate el tiempo necesario.

Cuando sientas tu cuerpo totalmente flojo, sigue soltando más y más, déjate llevar, no te asustes,

tú solo disfruta de este momento de paz, de tranquilidad, de serenidad…

Ahora que estás en calma, visualízate, ¿Cómo te ves? ¿estás tranquilo/a o estresado/a?

¿Te ves agobiado/a?

Intenta “ver un lugar donde te encuentres cómodo/a, tranquilo/a, por ejemplo la playa o el campo o el lugar que tu creas te ayuda a estar más sereno/a,

Imagínate paseando sin ningún tipo de prisas, sin agobios, ¿Cómo te ves? ¿Qué sientes?…

Ahora sumérgete en el mar, o simplemente échate en el césped del campo por donde estés paseando,

tu corazón está apacible, sereno, disfrutando al igual que todo tu cuerpo de los beneficios de esta paz.

Déjate invadir por ella, no te asustes si notas hormigueos en tus manos o piernas, deja salir ese ser interior que quiere brotar,

arroja en una bolsa imaginaria todo lo que te hace daño, deja que se lo lleve el mar, no lo retengas o

dejas la bolsa aquí en el campo, la naturaleza seguirá su curso.

Ya lo has hecho, como te sientes, más ligero/a, más liviano/a, acabas de quitarte un buen peso,

acabas de bajar tu nivel de ansiedad, disfruta de más calma, seguro que ahora ves las cosas de otra forma.

Sigue relajado/a todo el tiempo que creas necesario, y cuando decidas terminar el ejercicio vuelve al ritmo de la respiración, inspiras-expiras.

Pero intenta vivir siempre en este estado de paz-calma, porque en él encontrarás salud, felicidad, verás todo con más claridad, tomarás conciencia de que será lo que tenga que ser. Tu cuerpo, tu mente, te agradecerán esta forma de vivir.

 

meditacion

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Acerca de El Taller de la Serenidad "Locus Serenitatis"

Aprendiz de todo y maestra de nada en constante evolución. Aprendo, practico y comparto. Conocerse a sí mismo es el mayor saber. Galileo Galilei
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Muchas gracias por su aportación. Un cordial saludo

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