Un rico mercader


Un rico mercader judío viajaba en el compartimiento de un tren junto a un hombre que iba mal vestido. Durante el recorrido, éste quiso entablar conversación, pero el mercader le dio la espalda y prefirió mirar el paisaje: aquel pobre infeliz no tenía nada que pudiese interesarle.

Al llegar a la estación, vio una gran multitud en el andén que esperaba a uno de los rabinos más sabios y santos de Europa. En aquel momento cayó en la cuenta, que esa persona tan esperada era su compañero de compartimiento.

Avergonzado por su actitud y lamentando no haber aprovechado semejante oportunidad, se le acercó para pedirle perdón.

El rabino le respondió:

“No está en mi mano perdonarlo, en verdad. Para ganar el perdón, Vd. debe antes pedir disculpas a todos los pobres del mundo, a los que agredió con su comportamiento orgulloso”.

Paulo Coelho

Acerca de El Taller de la Serenidad "Locus Serenitatis"

Aprendiz de todo y maestra de nada en constante evolución. Aprendo, practico y comparto. Conocerse a sí mismo es el mayor saber. Galileo Galilei
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