Ejercicio de serenidad


Vamos a hacer un ejercicio de relajación, de apertura, será un caminar hacia tu interior que cada vez te resultará más fácil de hacer..

Busca un lugar tranquilo, donde nadie pueda molestarte. Siéntate en una silla, tu cabeza, tu cuello y tu tronco deben estar rectos, pero no rígido. No te exijas hacerlo bién, simplemente dejate llevar.

También puedes hacerlo, si asi lo deseas, tumbada boca arriba sobre la cama, o en el suelo sobre una colchoneta.

Si elijes hacerlo sentada, deja reposar tus manos sobre tus muslos, tambien puedes dejar que tu mano izquierda, descanse sobre tu mano derecha, ambas abiertas hacia abajo.

Toma consciencia de algo que esté frente a tí, míralo como si fueras un espejo en el que te reflejas, pero no haga ningún juicio, simplemente míralo…

Cierra tus ojos, mira hacia tu interior, baja un poco más hasta el “hara”, 4 dedos por debajo de tu ombligo, es el centro del equilibrio. Cuando vayas practicando con asiduidad la relajación, será para tí un aporte de energía y de serenidad continua.

Inspira lentamente, pero no fuerzes tu respiración, llena tus pulmones, siéntelos, ahora espiras por la nariz y relajas tus hombros, vuelves a inspirar, retienes el aire un par de segundos y espiras de nuevo dejándote caer en la vertical de tu cuerpo.

Debes de estar siempre despierto, consciente, abierto, dejando que todo suceda sin prisas, todo de forma normal…

Déjate llevar por la respìración y sueltas siempre en la espiración…

En la próxima espiración relaja tu pie derecho, siéntelo relajado, apoyado sobre el suelo, ahora haz lo mismo con tu tobillo derecho, con tu pantorilla, tu rodilla, tu muslo, siente tu pierna derecha relajada, abierta, floja, pesada, la sensación de calor recorre toda tu pierna derecha.

Ahora tomas consciencia de tu pie izquierdo, siéntelo relajado, apoyado sobre el suelo,tu tobillo, tu pantorrilla, tu rodilla, tu muslo, siente tu pierna izquierda relajada, abierta, floja, pesada, una sensación agradable de calor recorre toda tu piera izquierda.

Toma consciencia de tus dos piernas relajadas.

Ahora en las próxima espiraciones vas a ir relajando tus genitales, la parte baja de tu vientre, la pelvis, la zona de tus caderas, siente como la serenidad va extendiendose por todo la parte baja de tu cuerpo.

Toma consciencia de toda es parte relajada, como te va inundado la sensación de calor.

Inspiras y ahora en cada espiración vamos a ir relajando el estomago, el pecho, notarás como baja el diafragma, relaja tu espalda.

Toma consciencia de tu parte superior relajadada, abierta, sientes un bienestar que te hace sentir bién.

Ahora relajas tu hombro derecho, lo sientes abierto, pesado, tu codo, tus muñecas, la punta de tus dedos. Toma consciencia de tu brazo derecho relajado.

Ahora haces lo mismo con tu brazo izquierdo, en la espiración vas relajando poco a poco cada parte del mismo. Toma consciencia de tu brazo izquierdo relajado.

Nuestros hombros suelen estar tensos, reflejan todo el peso que sobre ellos vamos cargando.

Estas despierto, consciente, en ingún momento estas dormido. Sitúate siempre dentro de tí, no hagas nada, solo disfruta de cuerpo en reposo, en serenidad.

Sigues siempre el ritmo de tu respiración y ahora cuando espires relaja tu cuello, tu garganta,  nótala como si estuviera hueca, tu nuca siente como se abre, relaja tu cara, tus labios cerrados pero suaves, tu boca, tu mandibula, tu lengua, quizás notes como fluye tu saliva. Toma consciencia de como pasa el aire por tu nariz, siéntelo bajar hasta tus pulmones.

Relaja tus ojos, tus párpados, normalmente la garganta y los párpados siguen a nuestros pensamientos esto hace que continuamente estén tensos, suéltalos, no intentes mirar a través de tus ojos cerrados.

Vamos a relajar tu frente, tu entrecejo, con la relajación lo sientes como más abierto, Tu cabeza, tu cuerpo está todo relajado, sereno, observas la quietud, eres consciente de todo tu cuerpo en reposo, déjate llevar, relájate más y más simplemente espirando, disfruta de esa paz que eres, la armonía que vives, la serenidad va aflojando todo tu cuerpo.

Abandona todo tipo de tensión: muscular, afectiva, déjate llevar, tu interior quiere hacerse presente, no tengas miedo, dejalo hacerse presente.

No te inquietes, disfrutas de este momento, vivir en serenidad es un gran paso para tener más calidad de vida.

Observa el ritmo de tu respiración, déjate llevar en este momento eres como el mar en calma. Sigue así todo el tiempo que desees. Cuando decidas terminar manten tus ojos cerrados, ve moviendo tus manos, tus pies, inspiras y espiras varias veces, y ve poco a poco abriendo tus ojos, volviendo al aquí, ahora, pero manténte en un estado interior de serenidad.


silueta meditando

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Acerca de El Taller de la Serenidad "Locus Serenitatis"

Aprendiz de todo y maestra de nada en constante evolución. Aprendo, practico y comparto. Conocerse a sí mismo es el mayor saber. Galileo Galilei
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